¿Por qué la música de Dark Souls 3 es tan épica?

¿Por qué la música de Dark Souls 3 es tan épica?

Uno de mis juegos favoritos de todos los tiempos es Dark Souls 3, una de las obras maestras de Miyazaki Hidetaka (en realidad, todo lo que ha hecho este hdpm es GOD). Pero, en especial, el cierre de esta trilogía tiene un lugar muy especial en mi kokoro por todos los temas que aborda: romper (o no) ciclos que ya están muertos, el libre albedrío vs el destino, la memoria y la locura, entre otras cositas.

Síntesis cutre del lore

Para entender por qué la música de Dark Souls 3 está tan cabrona, primero una síntesis del lore: la Primera Llama, aquella energía que permitió a los gigantes y humanos derrotar a los dragones de piedra, se está apagando por millonésima vez.

Por ello, diversos señores de la ceniza son revividos para volver a encenderla. Pero, para sorpresa de nadie, les valió 30 hectáreas de espada y cada uno se fue a atrincherar a su respectivo dominio. Por ello, el Ser de Ceniza (tú) tiene que ir a cosechar las almas de estos carnales para así forzarlos de nuevo a sus tronos y volver a avivar la llama… o no.

Una de las características de los juegos de Miyazaki es que gran parte de la música sólo aparece en las peleas de los jefes. En esta tercera entrega fue compuesta por Yuka Kitamura, con aportes de Motoi Sakuraba y Tsukasa Saitoh. Voy a hacer una selección de los temas que son los más duros a mi parecer y dar una breve explicación.

Aldrich, Devourer of Gods

No hay nada más duro que llamarte “el devorador de los dioses” y literalmente eso es Aldrich: inició comiendo gente y después pasó a consumir a las deidades, en específico a Gwyndolin, de quien usa su cuerpo para pelear contra ti. Al escuchar su tema, dominado por una voz en un eterno lamento, llega a ti su aura impía y que se burla de lo sacro.

Nameless King

El Rey sin Nombre es el jefe más duro del juego base. Es el hijo de Gwyn, el señor de la ceniza original, que fue desterrado por cometer la máxima blasfemia: hacerse amigo de los dragones. En la primera fase, su tema remite a tormentas y surcar los cielos sobre el lomo de un reptil alado (porque justo eso hace). La segunda parte no me encanta tanto (quizás porque me mataba a cada rato ahí).

Yhorm the Giant

Esta canción tiene una entrada digna de un rey de como unos 10 metros de altura. Se trata de una pelea en la que te mides con un monarca de altura (literalmente), en la que te ayuda (si haces las cosas correctas) quien fue su mejor amigo, quien busca ponerlo a descansar (para simpe). La canción te transmite ese peso de la diferencia de proporciones y su imponencia.

Soul of Cinder

El Alma de Ceniza es la amalgamación de todos aquellos que encendieron la llama en el pasado y eso, en términos de gameplay, se traduce a que este wey se comporta como cualquier otro jugador y va cambiando de estilo de pelea; “y ¡hasta hace el mítico backflip hacia atrás! .si la canción es épica en su primera fase… cuando llega la transición a la segunda… plin plin plon: te da una nueva versión mucho más triste y emocional del tema de Gywn, el señor de las ceniza original. Absoluta música 🚬

Slave Knight Gael

Esta es la mejor canción, la más dura del juego y la banda sonora del cierre verdadero de la trilogía. Además de que en su cinemática te dice “dame el alma oscura”, cine verdadero ), la canción, al igual que el jefe, tiene tres fases. En la primera se siente el desgaste que ha dejado una causa perdida; en la segunda empieza el descenso a la locura y en la tercera llega el absoluto clímax de una de las sagas más importantes en la historia de las producciones audiovisuales. Solo escúchenla, Yuka Kitamura nos da con ella una cátedra de música narrativa.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *