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  • AnDy Daling: pop soviético para los camaradas del mundo

    AnDy Daling: pop soviético para los camaradas del mundo

    Los memes soviéticos y sobre la madre Rusia siempre son divertidos, más cuando nos recuerdan lo absurda que puede ser la concepción que las personas externas a esas culturas tienen sobre ellas. AnDy Darling aprovecha que ella sí tiene ese barrio y nos propone una música muy movida, chidita y con punch, con toques de camarada comunista.

    Anastasia Dunaeva (AnDy Darling pa’ los camaradas) llegó a mi algoritmo por casualidad… realmente ni idea por qué se manifestó, pero se ha convertido en una de mis artistas favs.

    Nació en Rostov-on-Don, una ciudad del sur de Rusia que, ella misma afirma, “solo los hablantes de ruso probablemente la topan”. Ahora radica en Los Ángeles (para variar), pero lejos de homogeneizarse y ser una cantante pop EDM del montón gringo, explota al máximo su herencia soviética para hacer música y sketches llenos de cotorreo.

    AnDy Darling escribió su primera canción a los 11 años, la cual se viralizó. En ese momento decidió irse por el camino del arte. A los 17 se mudó sola a la República Checa, pasó por bandas de rock, participó en The Voice, vivió en Seúl para probar el K-pop, volvió a Moscú y firmó con Warner Music Russia.

    Aunque parecía que ya la tenía resuelta, “sentía que estaba rozando el techo”. Ese “techo” fue lo que la hizo dejarlo todo, literalmente, y se mudó a Estados Unidos: primero Nashville, luego L.A., ahora Nueva York. Empezó desde cero. Otra vez (como la gente de webos alch).

    Durante sus primeros años en la tierra de Epstein, AnDy se dedicó a escribir para otros artistas sin sello ni publishing. Luego volvió a su propio proyecto.

    “Cold War Star” y la madre patria

    Hablar de sus canciones requiere muuucho texto (recomiendo “Never Enough” y “Gods With Us”), pero me voy a centrar en “Cold War Star”, su más reciente sencillo. Y sí, suena a soviético, y ese es el chiste.

    Esta canción es una forma de convertir su historia en música acelerada y atrabancada. La letra básicamente habla acerca de los estereotipos que los gringos y el mundo tienen de las personas originarias de los países soviéticos: que son frías, calculadoras, malignas y que siempre traen tracksuits.

    Tremendo rolón… lástima que dura menos de dos minutos.

    Con su música y en esta etapa de su proyecto, AnDy Darling está haciendo de su vida una obra de arte con tintes del brutalismo ruso y ritmos perfectos para tirar flow: “Mi vida es básicamente un experimento para ver si una chica rusa puede realmente convertirse en una estrella pop global.”

    Así que ya se la saben, vayan a escucharla. Muy pocos artistas usan su origen como motor creativo sin caer en una caricatura no irónica. Ella lo logra, porque AnDy Darling es clave.

  • Caloncho nos da una cátedra de chill con “Mangos”

    Caloncho nos da una cátedra de chill con “Mangos”

    Caloncho regresa con “Mangos”, un sencillo que mantiene su energía luminosa, pero la ligeramente la tensiona. Sigue estando el groove cálido que lo caracteriza, pero ahora hay una intención más marcada de empujar el ritmo y meterle músculo sin perder la sonrisa.

    Musicalmente, “Mangos” avanza sobre una base rítmica viva, bajo protagonista y melodías que fluyen con naturalidad. Suena muy reggae. Los versos tienen una cadencia relajada que lo ha hecho reconocible dentro del indie mexicano, pero, cuando entra el coro aparece una guitarra con distorsión que lo cambia todo (insert meme here) que le un toque rockerón.

    Si sumas eso con la voz de Caloncho (ligera, amable y casi despreocupada) obtienes una rolita muy rica para ecahr el coto con los panas de la oficina los viernes de azulitos y tarot.

    El videoclip, dirigido por Bernardo de Anda, aunque en una primera lectura podría parecer muy random, ya que disfrutas de la música agarra sentido.

    Literal es Caloncho en un paisaje desértico junto al mar: cactus, arena, cielo abierto. O está comiendo mangos, o está de chill en una moto en el desierto, andando o pasando el rato.

    El tránsito visual de la inmovilidad al movimiento refleja el corazón del track. “Mangos” no es solo una canción veraniega temprana (o de Semana Santa) con vibra tropical. Habla de reactivarse, de sentir la adrenalina después de una pausa larga. Esa sensación de volver a encenderse conecta con el momento exacto en que el coro se abre y la guitarra empuja todo hacia adelante.

    Con “Mangos” , Caloncho nos entrega un pequeño himno (dura menos de tres minutos nomms) perfecto para pasarla bien y disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, como una paseo, el arte de deambular y, obviamente, comerte un mango… gran plan dominguero.

  • Alysa Liu: la prodigio que cambió las Olimpiadas con alegría, pasión y Donna Summer

    Alysa Liu: la prodigio que cambió las Olimpiadas con alegría, pasión y Donna Summer

    Cuando Alysa Liu subió al podio olímpico en los Juegos de Invierno Milano-Cortina 2026, garcias a su épica una rutina al ritmo de la legendaria “MacArthur Park Suite” en la versión de Donna Summer, no solo rompió una sequía de 24 años sin oro estadounidense en patinaje artístico femenino; también redefinió cómo se puede alcanzar la excelencia (no sólo en el deporte) con una filosofía distinta: disfrutar del proceso en vez de vivir presionado por un resultado.

    Liu, de solo 20 años, se coronó como una heroína mundial, pues se ha convertido en un símbolo de cómo vivir bajo tus propios términos, teniendo dos mantras potentes: divertirse y hacer las cosas a tu manera.

    La expresión personal como estandarte

    Alysa Liu se ha ganado los corazones de todos no solo por su récord o la técnica impecable, sino por la forma en que aborda el patinaje como expresión personal y disfrute, lejos de la idea de perfección absoluta que domina el deporte. Al verla patinar uno (al menos yo) siente su energía de placer genuino, algo que rara vez se ve en el deporte… y en cualquier cosa creativa en general, pues se nos ha enseñado que hay que sufrir para merecer y lograr la “excelencia”.

    Alysa se retiró en 2022 por el desgaste mental y la presión competitiva, pero volvió con otra mentalidad: competir porque quería, por amor al arte (deporte). Esa ligereza se tradujo en mayor fluidez técnica, mejor manejo de la tensión y una conexión más orgánica con el público y el todo.

    “MacArthur Park”: el himno disco que convirtió el hielo en épica

    Verla patinar al ritmo de “MacArthur Park Suite” literal le cambió la vida a muchos y nos ha ayudado a reconectar con lo lúdico, lo hermoso y los procesos de la vida. La versión de la canción que uso es una pieza expansiva, dramática y cargada de crescendos… absoluto cine que plasmo con su sonrisa, energía y pasión.

    La vimos volver bajo sus propias reglas, con una mentalidad orientada al disfrute y al arte. Y, honestamente, alguien que se divierte nunca será vencido porque ya ganó. Como ella lo dijo, el oro fue algo casi secundario, porque ella fue a las olimpiadas a pasársela bien y compartir su arte con todos.

    Como dicen en los memes, literalmente Alysa Liu es el “Ubermensch” de Nietzche: ganó siguiendo sus propios valores, supero el resentimiento que llegó a desallar por el deporte, transformó la disciplina en disfrute y, lo más importante, vive con completa autenticidad.

    Grande Alysa.

  • Miranda Santizo y el pop que se atreve a ser frágil

    Miranda Santizo y el pop que se atreve a ser frágil

    Miranda Santizo abrirá los conciertos de Kali Uchis en México. Y, más que una telonera en un tour grande, es una compositora que ha construido un pop incómodo: melodías claras, confesiones directas y una narrativa que no romantiza el caos emocional, lo pone sobre la mesa… aunque le duela a la raza.

    Su música habita ese territorio donde el amor no explota en drama, sino que se descompone lentamente. En ARMADURA (2024) trabajó la idea de la defensa emocional como reflejo generacional: orgullo como escudo, distancia como estrategia, frialdad aprendida. No era un disco de victimismo, sino de contención.

    De la armadura al consuelo

    Con el EP consuelo (5 de marzo de 2026), el movimiento es claro. Los sencillos “otravezmepusemal”, “un g que no siente” y “te doy igual?” apuntan a una escritura más expuesta.

    La producción mantiene una base pop sólida, pero el centro es la vulnerabilidad. No hay discurso de superación instantánea; hay error, insistencia y reconocimiento del desgaste emocional.

    Esto es algo rico en la actualidad, pues el pop mexicano suele dividirse entre la fórmula urbana genérica y el indie que a veces está muy random. Miranda ocupa un punto intermedio poco común con sus canciones accesibles que no sacrifican conflicto interno.

    Abrir para Kali Uchis es una plataforma durísima para Miranda, muy ad hoc con el perreo íntimo y pegadito de la Kali.

  • Ice Nine Kills: metalcore con muchos navajazos de slasher

    Ice Nine Kills: metalcore con muchos navajazos de slasher

    Hay bandas que escriben sobre emociones. Otras sobre política. Ice Nine Kills hace música sobre asesinatos ficticios, casas embrujadas y payasos homicidas… tu bro el Art o el payaso Eso.

    Su proyecto consiste en tomar películas de terror y convertirlas en canciones estructuralmente narrativas, casi como si tradujeran el lenguaje del cine al metalcore. Como mini resúmenes de YouTube, pero chidos y sin chistes todos tontos.

    El disco que los puso en el mapa masivo fue The Silver Scream, el cual es un catálogo slashers clásicos convertidos en metalcore. Cada canción toma una película específica y la desarma: personajes, escenas, diálogos, clímax.

    No es solo mencionan al Freddy o al Michael Myers, sino que traducen su historia en riffs y breakdowns. Spencer Charnas, el vocal, es un fan enfermo del horror y entiende cómo funciona el miedo como ritmo narrativo.

    En The Silver Scream 2: Welcome to Horrorwood la cosa se volvió todavía más maquiavélica. No solo siguieron adaptando películas; armaron un universo propio con videoclips conectados, asesinatos ficticios y una trama tipo slasher alrededor de la banda.

    El resultado no es un homenaje genérico sino convertir el cine en estructura musical. Si la película es psicológica, la canción respira y se tensa. Si es gore directo, los riffs van al cuello.

    Y en vivo no se guardan nada. Maquillaje, utilería, sangre falsa, puro teatro del divertido. Spencer Charnas ha dicho en entrevistas que el horror le permite no crecer nunca, quedarse en ese espacio donde lo grotesco y lo lúdico conviven. La banda opera bajo esa lógica: abrazan el exceso. Mientras otras bandas hablan de demonios abstractos o traumas genéricos, Ice Nine Kills te dice exactamente de qué película está hablando y hace que se te antoje ir a verla.

    Eso es lo que los separa del resto del metalcore. Básicamente, son fans que llevaron su afición por el terror a otro terreno artístico.

  • The Amazing Devil: folclor, misticismo y teatro emocional

    The Amazing Devil: folclor, misticismo y teatro emocional

    Cuando artistas multidisciplinarios se unen para crear, por lo general salen cositas muy interesantes, y justo eso es The Amazing Devil: un dúo musical alternativo británico formado por Joey Batey y Madeleine Hyland en Londres, que suena místico y teatral por todo el background cultural y creativo que suman sus componentes.

    Su propuesta trasciende lo convencional del folk y lo convierte en un paisaje sonoro teatral y profundamente narrativo. Esto porque Joey y Madeleine se conocieron trabajando como actores en la Royal Shakespeare Company. Y bueno, se nota un chingo en sus composiciones repletas de emociones intensas, historias personales y atmósferas con tintes esotéricos.

    Musicalmente, The Amazing Devil ha sido descrito como una banda de folk alternativo dramático y lírico, cuyo sonido mezcla guitarras acústicas y eléctricas, piano, cello, flauta y percusiones que emergen desde lo orgánico y lo teatral. Aunque etiquetados como alt-folk, ese mote les queda chico: sus canciones pueden comenzar con melodías suaves y acústicas para después transformarse en arcos sonoros épicos o hipnóticos, como si cada tema fuera un cuento o mito musical en sí mismo.

    Sus letras y composiciones evocan paisajes, oníricos, emocionales y simbólicos, que se sienten tanto personales como universales: historias sobre relaciones, pérdidas, sueños y dolor que se acercan a lo simbólico y a lo arquetípico (bien jungiano el bisne). Lit con sus canciones recorres territorios narrativos intensos y oníricos, con un lirismo que recuerda a fábulas.

    Desde su álbum debut Love Run (2016) hasta The Horror and the Wild (2020) y Ruin (2021), el grupo ha ido consolidando una estética sonora que mezcla relatos teatrales con sensibilidad folk, llevada a un nivel donde cada canción funciona casi como un relato independiente, con inicio, nudo y desenlace emocional. Las letras están impregnadas de juego de palabras, metáforas oscuras y una narrativa que a menudo mezcla lo cotidiano con lo poético o lo inquietante.

    Su música también tiene una base performativa. El hecho de que ambos miembros provengan del teatro hace que esa estructura narrativa se note en sus temas. Es delicioso sentir cómo la vocalidad y la instrumentación confluyen en una especie de discurso dramático y místico en su intensidad expresiva.

    The Amazing Devil se ha convertido en una banda de culto. Y, lastimosamente, tal parece ser que sus fans van a tener que esperar un milagro o llamado mágico, pues desde 2023 lo único que se sabe de ellos es que anunciaron que estaban trabajando en su siguiente disco.

    Shout out a la Xime por enseñarme esta banda, la define como “música de brujitas”.

  • Violet Grohl, ¿nepotismo bien hecho?

    Violet Grohl, ¿nepotismo bien hecho?

    Desde que irrumpió en los escenarios con apenas 12 años junto a su padre Dave Grohl, el líder de Foo Fighters (F.F. si le sabes a los Jojo’s) Violet Grohl ha tenido una vida ligada a la música. Pero ahora, a sus 19 años, la pregunta más repetida es: ¿es solo una nepo baby más o es una que sí tiene aquello para crear por sí misma?

    Este año, Violet ha publicado varios sencillos como “THUM” y “Applefish”, disponibles en plataformas tras firmar contrato con Republic Records bajo su propio sello, Auroura Records.

    Musicalmente, “THUM” suena crudo, energético y con un pulso directo al rock alternativo moderno, mientras que “Applefish” muestra una faceta más soñadora dentro del mismo espectro sonoro.

    “What’s Heaven Without You”, otro de sus lanzamientos recientes, es atmosférico y está inspirado en el cineasta David Lynch (absoluto cine 🚬☕🏔️🏔️). Lo compuso junto a Persia Numan (hija de Gary Numan) y el productor Justin Raisen, después de los incendios en Los Ángeles en 2025.

    Este coctel de nepotismo suena interesante, pues apela a una sensibilidad propia y un interés por explorar emociones y referencias culturales que trascienden su apellido.

    Gran parte de su trayectoria temprana (desde cantar covers con Adele junto a su padre hasta participar en homenajes y tributar canciones de Nirvana con los miembros sobrevivientes en 2025) podría verse como posicionamiento familiar. Pero el hecho de que haya firmado con un sello global, esté recibiendo producción profesional y haya lanzado múltiples singles propios indica que su carrera se está construyendo más allá de su linaje.

    Musicalmente, sus primeros pasos mezclan crudeza guitarrera con texturas modernas y atmósferas introspectivas, lo cual conecta tanto con fans del rock alternativo como con audiencias más jóvenes que consumen música experimental e híbrida.

    Claro, todavía está en los primeros pasos de su carrera y su apellido le va a abrir todas las puertas que quiera y ni siquiera va a tener que tocarlas. Pero Violet Grohl parece demostrar que puede transformar esas nepo oportunidades en algo chidito.

    Entonces, ¿es solo una nepo baby? En el sentido literal podría decirse que sí, pero de aquellas que si se saben la de jalar, pues su música ya suena reconocible, su firma creativa empieza a tomar forma y su proyecto no parece depender únicamente de la sombra de su padre.

  • Budaya apuesta por el amor no posesivo en “Querer (Sin Querer Tener)”

    Budaya apuesta por el amor no posesivo en “Querer (Sin Querer Tener)”

    Budaya, el proyecto conformado Maya Piña y Tulio Almaraz, presenta “Querer (Sin Querer Tener)”, una colaboración con Wet Baes (Andrés Jaime) en la que explora el acto de amar sin convertir al otro en propiedad, a través de una fusión de electrónica rica, melódica y popera.

    Musicalmente, la canción cuenta con bases electrónicas limpias, capas atmosféricas y un enfoque emocional fiestero que no cae en dramatismo. La producción de Wet Baes aporta pulso y textura, pero sin desplazar la identidad del dúo. “Querer (Sin Querer Tener) se mantiene en ese punto medio entre electropop y house suave perfecto para toda ocasión.

    Líricamente, el tema gira en torno a una idea concreta: amar sin intentar poseer, no desde el cliché del desapego frío, sino desde la aceptación de que las relaciones cambian y que el crecimiento personal no siempre coincide con la permanencia. El concepto es simple: querer sin convertir el afecto en propiedad o autoridad.

    “Querer (Sin Querer Tener)” no busca romper moldes ni marcar época, sino que pretende dar un mensaje sumamente relevante en un contexto en el que las ideologías tóxicas de derecha van al alza, al mismo tiempo que te pone a bailar suavecito con su feeling lleno de groove.

  • Azalea Báalam: el pop en lenguas originarias como resistencia

    Azalea Báalam: el pop en lenguas originarias como resistencia

    Azalea Báalam no canta en náhuatl ni en maya para diferenciarse dentro del pop. Lo hace porque ese fue el lugar desde el que tuvo que volver a aprender quién era. Su proyecto no nace del rescate folclórico ni de la traducción cultural, sino de una ausencia: crecer sin hablar los idiomas heredados.

    “Báalam”, jaguar en maya, no es solo un nombre artístico. Es una declaración del tránsito entre mundos. Azalea pertenece a una generación atravesada por la asimilación: hijos e hijas de hablantes que, por marginación o supervivencia, dejaron de transmitir la lengua milenaria. Su música es una forma de regresar a nuestras raíces.

    Doblegar el pop al náhuatl y al maya

    El náhuatl sigue siendo la lengua indígena con más hablantes en México, pero no es una lengua homogénea ni segura. Es una familia de variantes que históricamente ha sido desplazada del espacio público, pese a sus palabras se integraron al español cotidiano. El maya yucateco, con cientos de miles de hablantes, enfrenta presiones constantes del turismo, la migración y la urbanización.

    Azalea no entra a estas lenguas desde la solemnidad. Aprovecha la aglutinación del náhuatl, su forma de construir sentido acumulando raíces, para generar ritmo, metáforas y musicalidad. No adapta el idioma al pop: deja que el pop se doblegue a la lengua.

    Su álbum Kualli Páax (“Buen día”) no busca explicar nada al público. Es pop directo, bailable, rico, pero construido desde estructuras lingüísticas que rara vez se usan en ese terreno. Ahí está lo radical: demostrar que las lenguas originarias no pertenecen solo al pasado, al aula o al museo, sino que son parte importante de nuestra cultura.

    Azalea no traduce emociones al náhuatl o al maya. Las piensa ahí. Eso cambia la relación con el idioma: deja de ser objeto cultural y se vuelve herramienta viva.

    Crear comunidad donde no había industria

    Hacer pop en lenguas originarias implica empezar sin infraestructura. No hay circuito, no hay radio, no hay playlist garantizada. La audiencia se construye desde cero. Por eso su proyecto se cruza con otros artistas que trabajan en totonaco, mixe, mazateco o mazahua.

    Las plataformas digitales, especialmente TikTok, han sido clave. No como escaparate, sino como quiebre del cerco mediático. El algoritmo pone la música frente a oídos que no estaban buscándola. Y funciona.

    Pop como resistencia alegre

    Azalea Báalam no propone una resistencia solemne ni discursiva. Lo suyo es más simple y más difícil: hacer canciones que celebren nuestras culturas relegadas. Al colocar el náhuatl y el maya en un registro cotidiano, emocional y contemporáneo, los saca del lugar de excepción.

    Su proyecto no habla solo del pasado indígena de México. Habla de su presente y futuro. De un país donde la diversidad lingüística y cultural resiste.