Categoría: Tendencias

  • Vive el viaje espiritual de Gorillaz en The Mountain

    Vive el viaje espiritual de Gorillaz en The Mountain

    Para celebrar el lanzamiento de su noveno álbum de estudio, The Mountain, Gorillaz presenta un cortometraje animado de ocho minutos titulado “The Mountain, The Moon Cave & The Sad God”. La pieza, disponible a través del sello propio de la banda, KONG, es una extensión visual del universo narrativo del disco.

    Dirigido por Jamie Hewlett, cocreador del proyecto, junto al estudio londinense THE LINE, el cortometraje sigue a Noodle, Murdoc, 2D y Russel en un viaje por la India. La historia explora los temas centrales del álbum: el tránsito por la vida, la búsqueda espiritual y la intensidad de existir… ¿lograrán escapar del Samsara?

    Un regreso a la animación 2D artesanal

    La película es un regreso a la animación hecha a mano. Hewlett, acompañado por Max Taylor y Tim McCourt de THE LINE, desarrolló el proyecto durante 18 meses. El resultado es una obra que rinde homenaje a la época dorada de la animación 2D, con una estética inspirada en el cine animado de los años sesenta. De hecho, si te acuerdas de “El libro de la selva”, varias escenas te van a sonar.

    El proceso combinó técnicas analógicas y digitales, priorizando fondos pintados a mano, materiales físicos y efectos prácticos en lugar de soluciones contemporáneas automatizadas. La intención fue reinterpretar el mundo de Gorillaz desde una lente cinematográfica clásica, apostando por textura, detalle y profundidad visual.

    En la narrativa del cortometraje, Murdoc Niccals, Russel Hobbs, 2D y Noodle llegan a Mumbai con pasaportes falsos gestionados por un contacto de Murdoc en Nueva York. Lejos del estrellato pop internacional, la banda se sumerge en un proceso creativo marcado por lo místico y lo introspectivo, recorriendo paisajes montañosos que funcionan como metáfora del viaje vital.

    Un álbum global y colaborativo

    The Mountain es descrito como un paisaje sonoro expansivo que integra instrumentos tradicionales, texturas contemporáneas y una amplia red de colaboradores. El disco incluye 15 canciones y cuenta con participaciones de artistas como Ajay Prasanna, Anoushka Shankar, Asha Bhosle, Bizarrap, Black Thought, Johnny Marr, Sparks, Trueno y Yasiin Bey, entre muchos otros. También incorpora voces de colaboradores históricos ya fallecidos, como Bobby Womack, Tony Allen y Dennis Hopper.

    El álbum fue producido por Gorillaz junto a James Ford, Samuel Egglenton y Remi Kabaka Jr., además de Bizarrap en una de las pistas. Se grabó en Studio 13 en Londres y Devon, así como en diversas locaciones de India, Medio Oriente y Estados Unidos. Las canciones incluyen interpretaciones en árabe, inglés, hindi, español y yoruba.

    The Mountain Tour 2026

    La banda acompañará el lanzamiento con The Mountain Tour, que recorrerá estadios del Reino Unido e Irlanda en la primavera de 2026. La gira comenzará el 20 de marzo en Mánchester y pasará por ciudades como Birmingham, Glasgow, Leeds, Cardiff, Nottingham, Liverpool, Belfast y Dublín. El 20 de junio de 2026 ofrecerán un concierto especial en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres, con Sparks y Trueno como invitados en fechas seleccionadas.

  • Alysa Liu: la prodigio que cambió las Olimpiadas con alegría, pasión y Donna Summer

    Alysa Liu: la prodigio que cambió las Olimpiadas con alegría, pasión y Donna Summer

    Cuando Alysa Liu subió al podio olímpico en los Juegos de Invierno Milano-Cortina 2026, garcias a su épica una rutina al ritmo de la legendaria “MacArthur Park Suite” en la versión de Donna Summer, no solo rompió una sequía de 24 años sin oro estadounidense en patinaje artístico femenino; también redefinió cómo se puede alcanzar la excelencia (no sólo en el deporte) con una filosofía distinta: disfrutar del proceso en vez de vivir presionado por un resultado.

    Liu, de solo 20 años, se coronó como una heroína mundial, pues se ha convertido en un símbolo de cómo vivir bajo tus propios términos, teniendo dos mantras potentes: divertirse y hacer las cosas a tu manera.

    La expresión personal como estandarte

    Alysa Liu se ha ganado los corazones de todos no solo por su récord o la técnica impecable, sino por la forma en que aborda el patinaje como expresión personal y disfrute, lejos de la idea de perfección absoluta que domina el deporte. Al verla patinar uno (al menos yo) siente su energía de placer genuino, algo que rara vez se ve en el deporte… y en cualquier cosa creativa en general, pues se nos ha enseñado que hay que sufrir para merecer y lograr la “excelencia”.

    Alysa se retiró en 2022 por el desgaste mental y la presión competitiva, pero volvió con otra mentalidad: competir porque quería, por amor al arte (deporte). Esa ligereza se tradujo en mayor fluidez técnica, mejor manejo de la tensión y una conexión más orgánica con el público y el todo.

    “MacArthur Park”: el himno disco que convirtió el hielo en épica

    Verla patinar al ritmo de “MacArthur Park Suite” literal le cambió la vida a muchos y nos ha ayudado a reconectar con lo lúdico, lo hermoso y los procesos de la vida. La versión de la canción que uso es una pieza expansiva, dramática y cargada de crescendos… absoluto cine que plasmo con su sonrisa, energía y pasión.

    La vimos volver bajo sus propias reglas, con una mentalidad orientada al disfrute y al arte. Y, honestamente, alguien que se divierte nunca será vencido porque ya ganó. Como ella lo dijo, el oro fue algo casi secundario, porque ella fue a las olimpiadas a pasársela bien y compartir su arte con todos.

    Como dicen en los memes, literalmente Alysa Liu es el “Ubermensch” de Nietzche: ganó siguiendo sus propios valores, supero el resentimiento que llegó a desallar por el deporte, transformó la disciplina en disfrute y, lo más importante, vive con completa autenticidad.

    Grande Alysa.

  • Lyria 3 de Google y la erosión del oficio musical

    Lyria 3 de Google y la erosión del oficio musical

    Google presentó Lyria 3, el nuevo modelo de música generativa desarrollado por Google DeepMind, capaz de crear canciones completas (con letra, voz e instrumental) a partir de un prompt o incluso de una imagen subida por el usuario. La herramienta está integrada en Gemini y marca un paso más en la carrera por automatizar la creatividad (turbio).

    Según ha explicado Google, Lyria 3 no solo “mejora” la calidad del audio respecto a versiones anteriores, sino que introduce capacidades multimodales: puede “interpretar” imágenes y convertirlas en piezas musicales coherentes con la atmósfera visual. El salto no es técnico únicamente. Es conceptual.

    O sea, muy chido y todo, pero la IA está haciendo aquello que, en teoría, íbamos a hacer nosotros tras poner a chambear a los robots: el trabajo creativo. Y eso no nos gusta a muchos por las implicaciones éticas y artísticas que y tendrá.

    En 2023 y 2024, más de 200 artistas, como Billie Eilish y Stevie Wonder, firmaron una carta pública impulsada por la Artist Rights Alliance exigiendo regulaciones claras sobre el uso de IA en la música y denunciando el entrenamiento de modelos con obras protegidas sin consentimiento explícito.

    La preocupación no es hipotética: varias investigaciones de medios como Rolling Stone y The Guardian han documentado cómo modelos generativos han sido entrenados con grandes volúmenes de música existente, lo que ha desatado litigios en Estados Unidos y Europa.

    Además, el caso de canciones generadas por IA que imitaban voces de artistas, como FlowGPT que hizo llorar a Bad Bunny (aunque sí tenía unos temazos, la verdad) evidenció que la tecnología ya te puede reemplazar, sorta. Bueno, y si lo sumas con los deep fakes, las posibilidades son muuuuy turbias.

    Lyria 3 sí va a ser una herramienta divertida que te permita crear una balada sobre tu perro cojo o un perreito bien marrano basado en una de tus fotos familiares. Incluso le va a brindar posibilidades de creación a quienes no tienen conocimientos ni educación musical. Pero a qué costo.

    ¿Desaparecerán los músicos? claro que no, pero lo que sí sucederá es una erosión gradual del valor del oficio. La música hecha por humanos (al igual que cualquier expresión artística) implica tiempo, aprendizaje, error, vida y contexto. La música generada por IA implica velocidad, eficiencia y predicción estadística basada en patrones previos.

    Cuando cualquiera puede generar una “canción profesional” en segundos sin saber armonía, sin tocar un instrumento y sin escribir una línea, la experiencia artística se transforma en producción de contenido. El proceso deja de importar. Solo importa el resultado inmediato. Pero, seamos honestos, disfrutar del proceso es lo que le da sabor a la vida misma.

    No obstante, da curiosidad ver qué será el nuevo Tralalero Tralalá en versión auditiva. ¿Nos acercamos cada día más a una distopía tecnológica? Ya estamos ahí, viejx. Pero, al menos queda un consuelo: la IA jamás superará lo random de la mente mexicana, alv viejones.

  • Hilary Duff: cuando el pop dosmilero alcanza la madurez

    Hilary Duff: cuando el pop dosmilero alcanza la madurez

    Tras más de 18 años sin presentarse en vivo, Hilary Duff, la mismísima Lizzie McGuire, regresó oficialmente a la música y está lista para reconquistar al mundo con su pop con notas a Disney Channel dosmilero.

    Entre las paradas de su The Lucky Me Tour a se encuentra México; específicamente, el Palacio de los Deportes será testigo de su nueva era musical, el 12 de febrero de 2027. Pero, ¿deberíamos emocionarnos por su retorno?

    Nostalgia pop de los 2000

    Hilary Duff no solo fue una cantante: fue parte de esa primera generación de ídolos pop surgidos de la televisión y la cultura adolescente. Su carrera nació con su papel protagonista en Lizzie McGuire, mítica serie de Disney Channel que marcó a toda una cohorte de púberes de México y el mundo.

    Personalmente, recuerdo que en su tiempo disfrutaba de ver la serie y de las canciones que se desprendieron de ella, como “What Dreams Are Made Of”. O sea, sí está cursi y básica, pero está chidita.

    Más que nostalgia: relevancia artística hoy

    Ahora, el regreso de Hilary Duff no se limita a revivir aquellos éxitos pasados y apelar a la nostalgia, sino que incluye música nueva.

    En esta nueva era de su carrera, la artista lanzó “Mature”, su primera canción original en más de una década, la cual forma parte del disco Luck… or something . Este material ha sido celebrado por la crítica especializada por que hace un equilibro perfecto entre su inconfundible voz con una notoria madurez (valga la redundancia) en su quehacer artístico.

    Los conocedores de la industria han agregado que “Mature” funge como un puente entre el pop brillante e inocente que la hizo famosa y una escritura más introspectiva, con letras que hablan desde la experiencia adulta sin renegar de su pasado.

    También se celebra que la voz de Duff ahora tiene más cuerpo y textura, lo que da una nueva intención a sus clásicos, como “Come Clean” y “Fly”.

    Pero más allá de la opinión de gente que dice saber de música, los fans están verdaderamente emocionados, pues el retorno de Hilary Duff les significa reencontrarse con una versión juvenil suya más inocente, alegre y menos maleada por la vida.

    En redes me he encontrado con comentarios de personas que dicen como que “volvieron a tener 14 años por tres minutos”, y de ejercicios de archivo y memoria: muchos subieron fotos viejas suyas con discos rayados de Metamorphosis .

    También están quienes celebran que Hilary Duff no haya intentado reinventarse para encajar en tendencias actuales, sino que retornó desde su propia historia y esencia.

    En fin, se pronostica que el concierto que Hilary Duff de en un año en México se convierta en una celebración compartida de memorias, identidad y en un puente entre quienes crecieron con ella y quienes descubren su música hoy.

  • Todos somos emo: el legado cultural de My Chemical Romance

    Todos somos emo: el legado cultural de My Chemical Romance

    Todos somos emo, le pese a quien le pese y la queso. Y, con el regreso de My Chemical Romance regresa a México, nuestras tendencias sad, rebeldes y enérgicas despertaron. Su música no fue solo soundtrack adolescente: fue lugar seguro, catarsis y un estilo de vida para una generación que aprendió a sentir fuerte en un mundo caótico, conservador y con tendencias rancias (aunque, lamentablemente, sigue igual o hasta peor) .

    Hace más de dos décadas, cuando el rock alternativo parecía domesticado por la radio, MCR irrumpió con dramatismo, narrativa oscura y una teatralidad desbordada. No suavizaban emociones ni maquillaban el dolor: lo amplificaban.

    La vulnerabilidad como identidad colectiva

    Con Three Cheers for Sweet Revenge (2004) y The Black Parade (2006), My Chemical Romance no solo acumuló éxitos, construyó un universo. Uniformes negros, desfiles fúnebres, historias sobre muerte, pérdida y redención. Gerard Way entendió algo que pocas bandas cacharon en los 2000: el dolor juvenil no era una moda, era un lenguaje.

    “I’m Not Okay (I Promise)” no era una canción del montón. Era una declaración frontal contra la simulación emocional, a esa máscara que nos poníamos para aparentar estar bien. Luego con “Welcome to the Black Parade” hicieron de la muerte una especie de celebración en donde la tristeza también puede ser monumental. Muy Día de Muertos meets Danza Macabra.

    Críticos de medios como NME, Rolling Stone y Louder Sound han señalado que My Chemical Romance fue clave en redefinir el rock alternativo de su época, no por virtuosismo técnico, sino por intensidad narrativa. MCR llevó lo teatral al mainstream.

    El emo no fue moda emo, fue un momento cultural

    Reducir MCR a “la banda emo por excelencia de los 2000” (Panda referencia) es simplificar un fenómeno cultural complejo. Sí, marcaron una estética de cabello oscuro, delineador y otras cositas, pero construyeron una gran comunidad.

    En un contexto previo a la hiperconectividad actual, My Chemical Romance ofreció algo parecido a una red emocional. Sus conciertos eran espacios de pertenencia, en los que se gestó una identidad potente… ¡cómo olvidar la épica batalla de emos vs punks en Insurgentes!

    Por ello, su ruptura en 2013 causó un duro duelo colectivo. Y su regreso, años después, no fue nostalgia barata: fue confirmación de que su música no estaba ligada a una edad, sino a una forma de sentir.

    ¿Por qué importa que regresen a México?

    México fue uno de los territorios donde su impacto fue más visceral. Aquí no fueron solo una banda internacional de moda, sino que fueron parte del ADN de una generación que creció entre MTV, foros pequeños, letras impresas en libretas y tapizadas de estampas de los monitos emo (que no tengo ni la menor idea de cómo se llamen).

    Su gira celebra The Black Parade y reafirma de que el rock emocional, dramático y frontal es más vigente que nunca, en un panorama musical cada vez más algorítmico y cada día más contaminado con basura de IA. My Chemical Romance, Gerardo Caminos y compañía nos recuerdan que debemos celebrar aquello que ChatGPT y la gente rancia de la se empeña evitar; sentir y vivir las emociones.

    Por ello, My Chemical Romance no solo ha pasado a la historia por sus tremendos rolones, sino que literal se han convertido en parte no tan inconsciente del inconsciente colectivo, siendo la encarnación del emo artístico y creativo en todos.

  • Bad Bunny y el Super Bowl como territorio cultural

    Bad Bunny y el Super Bowl como territorio cultural

    El show de medio tiempo del Super Bowl 2026 no fue un simple espectáculo aislado ni una vitrina de hits de perreo, sino que fue un relato condensado lleno de significados. En poco más de trece minutos, Bad Bunny convirtió el escenario más visto del mundo en un archivo vivo de identidad latina: territorio, idioma, migración, memoria y afectos.

    Nada estuvo ahí de manera aleatoria, sino que estuvo para decir algo, en una coyuntura repleta de racismo, discursos de derecha y Trump… gran amigo de Epstein, aunque lo quiera negar.

    ‘Tití Me Preguntó’ y el regreso al origen

    El arranque recreó un paisaje cotidiano de Puerto Rico: puestos, mercado, campo, trabajo manual. La vida ordinaria de la gente boricua.

    Benito apareció vestido de blanco, un color asociado a lo ceremonial y lo espiritual en muchas culturas. Boxeadores entrenando, joyería de plata, cocos, comerciantes. El mensaje inicial fue claro: esta historia empieza antes del éxito y fuera del centro.

    La pava y el jíbaro: el campo como símbolo político

    La presencia de la pava, el sombrero tradicional del campesinado puertorriqueño, no fue pornomiseria. La figura del jíbaro ha sido históricamente un símbolo de identidad, resistencia y arraigo frente a los procesos de urbanización, colonialismo y borrado cultural, el cual tristemente es muy visible actualmente por la gentrificación y las prácticas políticas y de negocio que la perpetúan.

    Llevar ese imaginario al Super Bowl —un espacio creado meramente para vender (muy turbio el comercial de Serena Williams, alch)— fue una forma de invertir jerarquías: el campo, tantas veces invisibilizado, ocupó el centro del mundo.

    La casita: hogar como estructura cultural

    La casita, ya presente en el universo visual de Bad Bunny, volvió a aparecer aquí como estructura narrativa, representando al hogar latino entendido como espacio donde se comparte.

    Ahí salieron Pedro Pascal, Karol G, Cardi B, Jessica Alba y Young Miko, etc. como una extensión de una comunidad que ha cruzado fronteras sin borrar origen.

    Lady Gaga y la colaboración sin traducción

    La aparición de Lady Gaga no respondió al gesto típico de “estrella invitada”. Funcionó como alianza simbólica. Interpretaron juntos Die With a Smile y Baile Inolvidable sin forzar idioma. Ya lo había dicho el Benito meses antes; “que aprendan español”.

    Ricky Martin y el diálogo generacional

    Ricky Martin apareció sentado en las sillas blancas asociadas al universo visual de Debí Tirar Más Fotos. La imagen no apeló a la nostalgia, sino al relevo: dos generaciones de la música masiva latina compartiendo escenario y celebrándose.

    La interpretación de Lo que le pasó a Hawái llevó al Super Bowl una de las letras más explícitas de Benito sobre desplazamiento, gentrificación y pérdida de territorio.

    La boda latina y la intimidad colectiva

    La boda simbólica incluyó códigos reconocibles para cualquier familia latina: música, celebración, exceso… hasta y un niño dormido en las sillas. Todos fuimos él, alch.

    Esto no solo era algo “estético”, sino la vida cotidiana puesta en escena. Un recordatorio de que la identidad también se construye en lo aparentemente insignificante e intrascendente.

    La Marqueta y la diáspora

    La aparición de La Marqueta remitió al mercado hispano de Nueva York, uno de los espacios donde la comunidad migrante ha sostenido idioma y costumbres lejos de casa. Fue un guiño preciso a la diáspora latina en Estados Unidos, como una red viva que jamás podrá ser silenciada por Trump, ICE o quien venga después.

    Que aprendan español

    La mayoría del show fue en español. En el contexto actual de Estados Unidos —marcado por discursos antiinmigrantes, redadas y criminalización del idioma— esa elección fue 100% política y muestra de que las voces hispanas jamás serán silenciadas, aunque el sistema gringo trate de invisibilizarlas.

    God Bless America, pero la real

    Cuando Bad Bunny dijo “God Bless America” y luego nombró países de América Latina (menos Belice LOL), el cantante sentenció a los gringos que América no es su nación, sino todo el continente y las diversas naciones que lo conforman.

    Amor, la fuerza universal

    El mensaje final, “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”, remarca algo que Benito ha demostrado en sus conciertos y en esta etapa de su carrera: el odio y la agresividad solo engendran mal. Todos somos uno y lo hemos olvidado. Y la única forma de que el mundo esté en armonía es volviendo a vernos como uno mismo, algo así como la Teoría del Huevo, pero con perreo hasta el piso.

  • Tequila Non, de Natanael Cano; ¿El destilado que México necesitaba?

    Tequila Non, de Natanael Cano; ¿El destilado que México necesitaba?

    Natanael Cano está por sumar un nuevo frente a su carrera. El máximo exponente de los corridos tumbados y belicones prepara el lanzamiento de Tequila Non, una marca propia que marcaría su entrada formal a la industria de los destilados.

    ¿Cuándo comenzó el proyecto Tequila Non?

    La historia de Tequila Non comenzó en 2023. En ese periodo circularon videos donde se observa a Natanael Cano participando directamente en la jima del agave, un indicio temprano de que su relación con el tequila no era únicamente la de bebérselo.

    Ahora, recientemente se difundió un TikTok, publicado por el usuario @adrianjnez, donde se ve al cantante firmando botellas del que sería el primer lote oficial del producto.

    ¿Qué tipo de tequila es Tequila Non?

    Las imágenes disponibles muestran una botella de diseño sobrio y minimalista, orientada aparentemente a un segmento premium. No se han revelado aún especificaciones técnicas como tipo de tequila, añejamiento, casa productora ni denominación exacta.

    A diferencia de otros proyectos de celebridades, Tequila Non no ha sido presentado como una edición promocional ni como una extensión de mercancía, sino como una marca independiente.

    ¿Cuándo saldrá a la venta el tequila de Natanael Cano?

    Por ahora no existe una fecha oficial de lanzamiento. Sin embargo, la reciente actividad en redes sociales, las firmas de botellas y la aparición de material promocional apuntan a que el anuncio formal podría realizarse en los próximos meses de 2026.

    Así que nos queda esperar a probar el tequila de Nata Cano, para comprobar si realmente es un destilado que valga la pena o si solo será un articulo de colección para sus fans.

  • El regional mexicano se impone en Premio Lo Nuestro 2026 y confirma su dominio en la música latina

    El regional mexicano se impone en Premio Lo Nuestro 2026 y confirma su dominio en la música latina

    Cuerpo de la nota
    La música regional mexicana dejó de ser un fenómeno aislado para consolidarse como uno de los pilares de la industria latina. Así lo confirma el anuncio de los nominados a Premio Lo Nuestro 2026, donde el género grupero y regional aparece con una presencia contundente en categorías clave.

    Artistas como Carín León, Peso Pluma, Fuerza Regida y Ángela Aguilar figuran entre los más mencionados, confirmando que el regional mexicano ya no solo domina reproducciones, sino también reconocimientos de alto perfil.

    De género regional a fenómeno global

    El crecimiento del regional mexicano en la música latina responde a una evolución clara. El género ha sabido modernizarse sin perder identidad, incorporando nuevas narrativas, fusiones sonoras y una producción que conecta tanto con públicos jóvenes como con audiencias tradicionales.

    Este equilibrio ha permitido que la música grupera y regional cruce fronteras y se instale en mercados internacionales, algo que hoy se refleja en su peso dentro de premiaciones como Premio Lo Nuestro.

    Premio Lo Nuestro 2026 confirma un cambio de era

    La fuerte presencia del regional mexicano en Premio Lo Nuestro 2026 evidencia un cambio estructural en la industria. El género dejó de competir por visibilidad y pasó a ocupar un lugar central en el panorama musical.

    Más allá de las nominaciones, el mensaje es contundente: el regional mexicano no es una tendencia pasajera, sino una fuerza dominante que está redefiniendo qué se escucha, qué se premia y hacia dónde se dirige la música latina en los próximos años.

    Categorías de Premio Lo Nuestro 2026 con nominados del regional mexicano

    Artista Masculino del Año – Música Mexicana

    • Alejandro Fernández
    • Carín León
    • Christian Nodal
    • Eden Muñoz
    • Iván Cornejo
    • Luis Ángel “El Flaco”
    • Netón Vega
    • Óscar Maydon
    • Pepe Aguilar
    • Xavi

    Artista Femenina del Año – Música Mexicana

    • Ángela Aguilar
    • Aida Cuevas
    • Ana Bárbara
    • Chiquis
    • Lupita Infante
    • Majo Aguilar
    • Yuridia

    Grupo o Dúo del Año – Música Mexicana

    • Banda El Recodo
    • Banda Los Sebastianes de Saúl Plata
    • Fuerza Regida
    • Grupo Firme
    • Grupo Frontera
    • Intocable
    • Julión Álvarez y su Norteño Banda
    • La Arrolladora Banda El Limón
    • Los Ángeles Azules
    • Los Tigres del Norte

    Canción Banda del Año

    • Luis Ángel “El Flaco” – Amor Bonito
    • Christian Nodal – El Amigo
    • Carín León – El Amor de Mi Herida
    • Xavi & Netón Vega – Hija de Papi
    • Grupo Frontera – Hecha Pa’ Mí
    • Fuerza Regida – Por Esos Ojos

    Canción Norteña del Año

    • Los Tigres del Norte – La Lotería
    • Intocable – Me Gusta Mi Vida
    • Eden Muñoz – Mi Lugar Favorito
    • Julión Álvarez – Rey Sin Reina
    • La Fiera de Ojinaga – Chelas y Besos

    Canción Mariachi o Ranchera del Año

    • Christian Nodal – Amé
    • Pepe Aguilar – Cuídamela Bien
    • Ángela Aguilar – Nadie Se Va Como Llegó
    • Alejandro Fernández – No Me Sé Rajar

    Colaboración del Año – Música Mexicana

    • Fuerza Regida & Grupo Frontera – Me Jalo
    • Carín León & Maluma – Si Tú Me Vieras
    • Calibre 50 & Los de la Noria – Lo Que No Saben

    Fusión Música Mexicana del Año

    • Fuerza Regida – Marlboro Rojo
    • Xavi & Grupo Frontera – No Capea
    • Netón Vega – Loco

    Mejor Electro Corrido – Música Mexicana

    • Óscar Maydon – Fin de Semana

    Álbum del Año – Música Mexicana

    • Fuerza Regida – 111XPANTIA
    • Carín León – Palabra de To’s (Seca)
    • Xavi – Next
    • Eden Muñoz – Edén
  • Mexfuturismo: el movimiento sonoro que está redefiniendo la música mexicana

    Mexfuturismo: el movimiento sonoro que está redefiniendo la música mexicana

    La música mexicana dejó de mirarse únicamente en el pasado y empezó a construir algo propio con herramientas del presente. El mexfuturismo no es un género ni una etiqueta cerrada: es una forma de crear, producir y presentar música desde México con una lógica distinta, más cercana a lo digital, a lo experimental y a una identidad que no busca validación externa.

    Este movimiento nace del cruce entre producción electrónica avanzada, sensibilidad autoral y una generación que entiende sonido, visuales y performance como un mismo lenguaje. El resultado no es música difícil ni elitista: es música que no se acomoda a moldes viejos.

    Cómo suena el mexfuturismo y quiénes lo están empujando

    El mexfuturismo se reconoce más por intención que por una sola textura. Hay síntesis digital, capas procesadas, ritmos que vienen del club, estructuras abiertas y una relación directa con lo visual. Algunos proyectos se acercan más a la canción, otros a la pista, otros al performance, pero todos comparten la decisión de no repetir modelos ya gastados.

    En ese eje aparecen propuestas como NSQK, que trabaja desde la narrativa personal y la producción detallada; Bruses, que combina emoción, estética oscura y formatos de escenario grandes; BB Asul, conectando lo íntimo con lo digital; y Six Sex, llevando el sonido al cuerpo, al club y a la experiencia física.

    En ese mismo territorio entra Lex, cuyo trabajo se mueve entre la música electrónica, el club y una visión sonora pensada para escenarios amplios. Su vínculo con Insomniac Records deja claro que el mexfuturismo ya no se limita al circuito local: hay proyectos mexicanos operando con lógica global, sin perder carácter ni identidad.

    Lo relevante no es que estos artistas “suenen igual”, sino que comparten una postura común: hacer música desde México sin ajustarse a expectativas externas.

    Por qué este movimiento está creciendo ahora

    El mexfuturismo aparece en un momento donde la música mexicana ya no depende de un solo canal ni de una sola escena. La producción independiente de alto nivel, el acceso a tecnología y la posibilidad de construir audiencia sin intermediarios permitieron que estas propuestas crecieran sin suavizarse para encajar.

    También cambió el público. Hay una audiencia que no separa sonido, estética y discurso, y que conecta con proyectos que se sienten actuales, no reciclados. Esa audiencia ya asiste a shows, sigue carreras completas y reconoce propuestas que se sostienen más allá de una canción puntual.

    La Ciudad de México funciona como laboratorio natural del movimiento. Aquí se prueban sonidos, visuales y formatos frente a público real. El mexfuturismo se equivoca, se ajusta y avanza sin necesidad de explicarse en cada paso. Más que una escena cerrada, es una dirección que ya está empujando cómo se entiende la música mexicana.