Para nadie que tenga años jugando videojuegos es novedad que este medio está sumamente relacionado con la música, y que cada género suele estar relacionado (valga la redundancia) a géneros en específico. En concreto, los shooters van mucho de la mano con el metal. Y justamente Metal: Hellsinger es el pináculo de ello.
El juego, desarrollado por The Outsiders y publicado por Funcom, parte de una idea sencilla pero GOD: fusionar los disparos con el ritmo y el fokin metal. ¿Y cómo se traduce eso al gameplay? Fácil: soltar tiros al beat de unas rolas pesadas bien duras.
En Metal: Hellsinger controlamos a The Unknown, la barda infernal, una guerrera mitad humana mitad demonio (o ángel… ups spoliers) que atraviesa los círculos del infierno en busca de venganza contra la Jueza Roja, quien le arrebató su voz.

Cada acción que el jugador ejecuta siguiendo el beat aumenta un multiplicador de daño y mantiene el flujo del combate. Además, si disparas sin ritmo, pues tus balas palen pa’ nada. Y la cereza del pastel está en la música: las canciones evolucionan conforme el jugador mantiene el ritmo: primero aparecen los instrumentos base, luego entran guitarras más pesadas, la batería se vuelve más intensa y, finalmente, las voces llegan a partir tímpanos.
Un OST de los GOD
La banda sonora es el verdadero protagonista de Metal: Hellsinger. Fue compuesta por el dúo Two Feathers, pero el juego eleva su propuesta gracias a la participación de algunos de los vocalistas más reconocidos de la escena metal internacional.
Cada nivel del juego está acompañado por una canción diseñada específicamente para el combate rítmico. Estos temas están durísimos… pero es una lástima que sólo los puedes escuchar en el juego y ripeados en YouTube.
Entre los artistas invitados se encuentran Alissa White-Gluz, conocida por su trabajo con Arch Enemy, cuya potencia vocal aporta una energía agresiva y técnica; y Tatiana Shmayluk, voz de Jinjer, cuya interpretación combina brutalidad y precisión vocal en uno de los niveles más memorables del juego.
Pero la canción que literalmente santifica a tirso al infierno es la del jefe final: “No tomorrow” , la cual tiene al legendario Serj Tankian de System of a Down. Su interpretación eleva la batalla a una especie de catarsis climática que verdaderamente es absoluto cine 🚬.
Metal y videojuegos: una alianza de años
Parte de lo que hace tan especial a Metal: Hellsinger es que es un proyecto hecho por verdaderos fans del metal. El juego no utiliza el género como simple estética agresiva. Su diseño, su música y su ritmo responden a la lógica del género.
Esto conecta con una relación histórica que existe desde hace décadas entre el metal y los videojuegos. Desde los años noventa, títulos como DOOM o Quake definieron la identidad sonora de los shooters con guitarras distorsionadas, baterías potentes y atmósferas oscuras. Aquellas bandas sonoras ayudaron a construir la conexión entre la intensidad del metal y la acción interactiva.
Metal: Hellsinger es una joya que todx fan del metal debería de probar. El único punto “negativo” que yo le vería es que es muy corto (aunque sacaron unos DLCs con rolas nuevas). Bueno, cálenlo y arrasen el infiero a escopetazos alv viejón.

