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  • ¿Quién es Girl Ultra? La mexicana que decidió romper las reglas del R&B

    ¿Quién es Girl Ultra? La mexicana que decidió romper las reglas del R&B

    Comenzó como una de las voces más prometedoras del R&B mexicano, pero justo cuando el género empezaba a reconocerla, decidió experimentar con rock, electrónica y música de club. Su historia explica por qué el futuro de la música mexicana resulta tan interesante.

    En 2017, una joven de Ciudad de México llamada Mariana de Miguel comenzó a llamar la atención con una propuesta poco habitual para la escena nacional: R&B alternativo cantado en español.

    Su nombre artístico era Girl Ultra.

    Aquel sonido, asociado principalmente con artistas estadounidenses, todavía tenía una presencia relativamente pequeña dentro de la música independiente mexicana.

    Girl Ultra encontró ahí un espacio para desarrollar su identidad.

    Pero lo más interesante ocurrió después.

    Cuando comenzó a consolidarse como una de las representantes del género, decidió que ya no quería quedarse encerrada en él.

    ¿Quién es Girl Ultra?

    Mariana de Miguel es una cantante, compositora y productora originaria de Ciudad de México.

    Creció escuchando distintas influencias musicales, desde pop y rock en español hasta sonidos internacionales que más adelante incorporarían elementos de soul, electrónica y música alternativa a sus composiciones.

    En 2017 publicó Boys, su primer EP, con el sello independiente Finesse Records.

    Un año después llegó Adiós, y en 2019 presentó Nuevos Aires, su primer álbum de larga duración.

    Su colaboración con Cuco en “DameLove” ayudó a proyectar su música hacia nuevas audiencias.

    Parecía que Girl Ultra había encontrado una fórmula.

    Pero tenía otros planes.

    El día que decidió dejar de ser solamente una cantante de R&B

    En 2022 publicó El Sur, un EP inspirado en el territorio donde creció: el sur de Ciudad de México.

    El disco recuperaba recuerdos de adolescencia, experiencias nocturnas, relaciones personales y esa mezcla de nostalgia y emoción que acompaña a los primeros descubrimientos.

    Musicalmente, también marcó un cambio.

    Las canciones incorporaban guitarras, ritmos electrónicos, house y referencias al rock alternativo.

    En “Punk”, por ejemplo, colaboró con Little Jesus, una de las bandas destacadas de la escena independiente mexicana.

    Girl Ultra ya no estaba interesada solamente en explorar las posibilidades del R&B.

    Quería encontrar una música que pudiera cambiar de forma según lo que necesitara contar.

    Y aquí aparece una de las mejores claves para entenderla.

    Su evolución no ha consistido en abandonar un género para adoptar otro, sino en dejar de utilizar las etiquetas como límites creativos.

    De Ciudad de México a Coachella

    La transformación encontró nuevos escenarios.

    En 2022 participó en El Tiny, la edición especial de Tiny Desk de NPR dedicada a artistas latinos.

    En 2024 se presentó en Coachella, uno de los festivales más importantes del mundo, y acompañó a Julieta Venegas durante su concierto en el Zócalo capitalino.

    Ese mismo año publicó blush, un EP que incorporó sonidos de UK garage, electrónica de club, pop experimental y guitarras.

    La artista incluso aprendió a tocar guitarra como parte de su proceso de exploración musical.

    Pero blush también tenía una idea conceptual interesante.

    Las canciones exploraban la belleza, la sexualidad, el deseo y la manera en que construimos nuestra propia imagen.

    Girl Ultra comenzaba a demostrar que una artista mexicana podía desarrollar un lenguaje conectado con las escenas internacionales sin necesidad de imitar sus fórmulas.

    RRRomeo: su conexión con Chromeo y la música de club

    Girl Ultra y Chromeo

    El 9 de octubre de 2026 publicó RRRomeo, un álbum editado por Big Dada, sello vinculado a la discográfica británica Ninja Tune.

    El proyecto nació de una colaboración creativa que comenzó años antes con Chromeo, el dúo canadiense conocido por su mezcla de funk, electrónica y pop.

    En distintas etapas, Girl Ultra trabajó con sus integrantes en canciones que fueron evolucionando hasta convertirse en parte del disco.

    El resultado reúne ocho temas y colaboraciones con artistas como Chromeo, Empress Of, Buscabulla y Jean Tonique.

    Canciones como “Denisse”, “Te Caigo”, “Mentirasmentiras” y “Tomás” muestran una nueva etapa centrada en el romance, las relaciones, el deseo y la memoria.

    Pero el cambio más importante no está únicamente en la producción.

    Ahora Girl Ultra parece mucho más interesada en utilizar todos sus recursos musicales que en demostrar su pertenencia a una escena específica.

    ¿Por qué Girl Ultra importa para la música mexicana?

    Porque representa una transformación cultural que va más allá de su carrera.

    Durante mucho tiempo, buena parte de la música mexicana que conseguía reconocimiento internacional estaba asociada con géneros claramente identificables: rock en español, pop latino o distintas expresiones de la música regional.

    Hoy existe una generación de artistas que trabaja con referencias mucho más amplias.

    Pueden incorporar un ritmo británico, una guitarra de rock, una producción de house y una letra en español sin sentir la obligación de justificar esa mezcla.

    Girl Ultra pertenece a ese universo.

    Y lo interesante es que no necesita renunciar a su identidad mexicana para desarrollar una propuesta internacional.

    Su música nace de experiencias personales, de la vida en Ciudad de México y de referencias culturales que conviven naturalmente en una misma generación.

    Tres canciones para empezar a escuchar a Girl Ultra

    “DameLove”, con Cuco. Una puerta de entrada a sus comienzos y a la etapa en que el R&B definía buena parte de su sonido.

    “Punk”, con Little Jesus. La canción que permite entender su transición hacia guitarras, energía alternativa y otras posibilidades musicales.

    “Te Caigo”, con Chromeo. Una muestra de su evolución hacia sonidos bailables, sintetizadores y una producción conectada con la música de club.

    Girl Ultra ya no es solamente una promesa del R&B mexicano.

    Tiene una trayectoria, varios discos y una identidad artística en constante transformación.

    Quizá por eso resulte tan importante conocerla.

    Porque mientras seguimos preguntándonos cómo debería sonar la nueva música mexicana, artistas como ella ya están construyendo sus propias respuestas.

    Y lo mejor es que no todas suenan igual.

  • ¿Qué es Boiler Room? El  fenómeno que reunió a Underworld con una nueva generación

    ¿Qué es Boiler Room? El fenómeno que reunió a Underworld con una nueva generación

    Comenzó en una pequeña habitación con una cámara pegada a la pared. Quince años después, dos leyendas de la música electrónica demostraron por qué Boiler Room se convirtió en uno de los fenómenos más importantes de la cultura de club.

    En 2010, un grupo de amigos comenzó a transmitir sesiones de DJ desde una habitación improvisada en Londres. La producción era rudimentaria, el espacio diminuto y la cámara apenas mostraba lo que sucedía.

    El experimento terminó convirtiéndose en Boiler Room, una plataforma que transformó la manera de descubrir música electrónica.

    En agosto de 2025, Underworld, uno de los nombres fundamentales de la cultura rave británica, debutó en ese escenario.

    Lo interesante no fue solamente ver a dos veteranos frente a una audiencia nueva. Fue comprobar cuánto había cambiado la música electrónica y cuánto de su historia seguía presente.

    ¿Qué es exactamente Boiler Room?

    Boiler Room no es un género musical ni una discoteca. Es una plataforma de difusión musical y organizadora de eventos que nació en Londres en 2010.

    Boiler Room – Underworld

    Su origen es bastante literal.

    Blaise Bellville, uno de sus fundadores, encontró una antigua sala de calderas (boiler room, en inglés) dentro de un edificio londinense. La convirtió en un espacio para grabar sesiones y comenzó a transmitirlas por internet con una sencilla cámara web.

    El formato terminó desarrollando una identidad visual reconocible: el DJ frente a la cámara, el público bailando detrás y el logotipo de Boiler Room en el fondo.

    Lo que ocurría en una pequeña fiesta privada podía ser visto por cualquier persona conectada a internet.

    ¿Por qué Boiler Room cambió la música electrónica?

    Porque ayudó a convertir la cultura de club en algo accesible a una audiencia global, sin necesidad de estar físicamente en la pista de baile.

    Boiler Room

    Durante años, buena parte de la música electrónica circulaba a través de clubes, estaciones especializadas, tiendas de discos y comunidades locales.

    Boiler Room abrió una ventana a esos espacios.

    Una sesión en Londres podía descubrirle a alguien en México a un DJ que nunca había escuchado. Y una escena musical local podía encontrar seguidores al otro lado del planeta.

    Con el tiempo, el proyecto pasó de pequeñas transmisiones a organizar eventos internacionales, documentar distintas escenas y construir un archivo de miles de presentaciones.

    Boiler Room no inventó la música electrónica ni las transmisiones de DJs. Su aportación fue convertir esas sesiones en una experiencia cultural reconocible y compartida globalmente.

    ¿Y qué tiene que ver Underworld?

    Muchísimo.

    Underworld, el proyecto británico de Karl Hyde y Rick Smith, ayudó a definir el sonido de la electrónica de los noventa con discos como dubnobasswithmyheadman, publicado en 1994.

    Underworld

    Su canción “Born Slippy .NUXX” alcanzó una dimensión cultural enorme cuando apareció en la película Trainspotting, de Danny Boyle, en 1996.

    Casi tres décadas después, el dúo debutó en Boiler Room durante un evento celebrado el 2 de agosto de 2025 en Burgess Park, Londres.

    Ofrecieron una presentación en vivo de aproximadamente 80 minutos con canciones como “Dark & Long”, “Cowgirl”, “Two Months Off”, “King of Snake” y, por supuesto, “Born Slippy .NUXX”.

    Pero hay un detalle del repertorio que explica mejor que cualquier discurso por qué su actuación fue relevante.

    La conexión inesperada con PinkPantheress

    En 2025, la artista británica PinkPantheress publicó “Illegal”, una canción que utiliza un fragmento de “Dark & Long (Dark Train)”, de Underworld, originalmente lanzada en 1994.

    Es decir, una artista de una generación posterior recuperó un sonido de los noventa para construir una canción contemporánea.

    Y cuando Underworld abrió su actuación de Boiler Room con “Dark & Long”, incorporó también fragmentos de “Illegal”.

    El círculo se había cerrado.

    La presentación incluyó además referencias a artistas de la electrónica actual como KETTAMA y Brutalismus 3000.

    Pink Pantheress – Illegal

    No era únicamente un recorrido por grandes éxitos. Era una conversación musical entre épocas diferentes.

    ¿Por qué sigue importando?

    La actuación de Underworld resume dos historias que avanzaron en paralelo.

    Por un lado, la de un grupo que ayudó a construir el lenguaje de la música electrónica moderna y cuya influencia continúa apareciendo en producciones actuales.

    Por otro, la de una plataforma que comenzó transmitiendo sesiones para un pequeño grupo de aficionados y terminó acercando la cultura de club a públicos de todo el mundo.

    Boiler Room se hizo importante por abrir una ventana a escenas musicales que merecían ser escuchadas.

    Underworld demostró que, a veces, para descubrir hacia dónde va la música electrónica, también conviene entender de dónde viene.

  • Los Ángeles Azules: de tocar rock en Iztapalapa a conquistar Coachella con cumbia

    Los Ángeles Azules: de tocar rock en Iztapalapa a conquistar Coachella con cumbia

    Antes de convertirse en los reyes de la cumbia mexicana, los hermanos Mejía Avante tocaban canciones de rock estadounidense. Su historia incluye una reinvención inesperada y una lección sobre los prejuicios musicales.

    En abril de 2018, Los Ángeles Azules aparecieron en el escenario principal de Coachella, el festival californiano donde ese año también se presentarían Beyoncé y Eminem.

    La imagen tenía algo extraordinario: una agrupación nacida en las fiestas populares de Iztapalapa llevaba su cumbia romántica a uno de los escaparates musicales más importantes del mundo.

    Pero hay algo que probablemente no sabes sobre ellos.

    Los Ángeles Azules comenzaron tocando rock.

    De Creedence a la cumbia sonidera

    La historia comienza en los años setenta, en el barrio de San Lucas, Iztapalapa, Ciudad de México.

    Los hermanos Mejía Avante aprendieron a tocar con instrumentos modestos y el apoyo de su madre, Martha Avante, quien fue fundamental para que el proyecto familiar saliera adelante.

    En una entrevista con El País, Pepe Mejía recordó que durante sus primeros años interpretaban música de Creedence Clearwater Revival, Grand Funk Railroad y Three Souls in My Mind, la banda mexicana que después se convertiría en El Tri.

    Sin embargo, el barrio tenía su propia banda sonora.

    Los sonideros, las fiestas callejeras y la cumbia colombiana formaban parte de la vida cotidiana de Iztapalapa. Los hermanos comenzaron a incorporar esos ritmos hasta encontrar el sonido que terminaría identificándolos.

    Así nació una propuesta que combinaba la base rítmica de la cumbia con acordeón, percusiones, arreglos melódicos y letras románticas.

    En 1976 comenzó a tomar forma Los Ángeles Azules.

    La cumbia nunca se fue. El público cambió

    Durante los años noventa, canciones como “Entrega de amor”, “Cómo te voy a olvidar”, “El listón de tu pelo” y “17 años” se convirtieron en clásicos de las fiestas mexicanas.

    Pero el éxito no fue permanente.

    Con el cambio de siglo, la agrupación atravesó una etapa de menor popularidad comercial. Mientras otros géneros dominaban las estaciones de radio, la cumbia de Los Ángeles Azules parecía pertenecer a otra época.

    Hasta que ocurrió algo interesante.

    En 2013, el Vive Latino, un festival históricamente asociado con el rock y la música alternativa, invitó a Los Ángeles Azules a presentarse.

    La decisión provocó resistencia entre algunos seguidores del festival.

    Sin embargo, la presentación resultó exitosa y abrió una nueva etapa para el grupo.

    Ese mismo año apareció Cómo te voy a olvidar, un álbum de reinterpretaciones producido con la participación de Camilo Lara y Toy Selectah.

    El proyecto reunió a Los Ángeles Azules con Saúl Hernández, Carla Morrison, Ximena Sariñana, Lila Downs, Jay de la Cueva, Kinky y otros músicos de escenas muy diferentes.

    La cumbia entró en contacto con nuevos públicos sin perder su identidad.

    La canción seguía siendo la misma. Lo que cambió fue quién la escuchaba

    Ésta es quizá la parte más reveladora de la historia.

    Durante décadas, ciertos sectores habían asociado la cumbia con fiestas populares y ambientes alejados de los espacios considerados culturalmente sofisticados.

    Pero cuando los mismos temas comenzaron a interpretarse junto a figuras del rock y del pop alternativo, parte de ese público empezó a escucharlos de otra manera.

    ¿Había cambiado tanto la música? No necesariamente.

    Lo que cambió fue el contexto.

    Los Ángeles Azules demostraron algo que todavía resulta incómodo para los puristas: una canción no se vuelve mejor porque la escuche una audiencia considerada más prestigiosa.

    Su valor musical ya estaba ahí.

    De Iztapalapa para el mundo

    El 13 de abril de 2018, Los Ángeles Azules debutaron en Coachella y se convirtieron en la primera agrupación de cumbia en presentarse en el festival.

    Pero su historia no termina en aquel escenario.

    Colaboraciones posteriores con Natalia Lafourcade, Nicki Nicole, Juanes y otros artistas confirmaron que su música podía convivir con distintas generaciones y estilos.

    Lo verdaderamente interesante de Los Ángeles Azules no es que hayan conseguido llevar la cumbia a Coachella.

    Es que lo hicieron sin abandonar el sonido que habían construido desde Iztapalapa.

    El rock fue parte de sus comienzos. La cumbia les dio identidad. Y, décadas después, el público del rock terminó bailando sus canciones.

    A veces la música no necesita reinventarse. Necesita que aprendamos a escucharla sin prejuicios.